Cuando se encienden las luces.
La misma recorrida del día, ya de noche: la casa iluminada, la fogata, el jardín y el deck.
La casa, encendida por dentro.
Bajo la luz cálida de las lámparas y la chimenea, la casa se transforma: se vuelve acogedora e íntima, y la familia termina reunida en la sala.
El jardín, bajo las luces.
Bajo la luz de las estrellas, la fogata y los destellos de las luces entre los árboles, con la música sin límite de horas.
La piscina es armable y el jacuzzi es inflable: son amenidades de la casa, no obra fija.